Del realismo a la fantasía, la nueva era de los superhéroes

 

Desde su debut en la gran pantalla los superhéroes han tenido diversas adaptaciones, mientras que unas han sido más fieles al material original retratando la gama de colores y los trajes vistos en los comics, otras versiones han optado por un enfoque más anclado al mundo real con tramas centradas en explorar conflictos internos y buscando encajar en un entorno contemporáneo.

Esta última premisa había dominado en los últimos años, donde la estética vista en pantalla estaba acompañada de historias más oscuras y serias, dejando a lado lo extravagante y colorido por algo más frío y solemne ¿a qué se debió esto?, como todo en la vida, los tiempos cambian y el cine no es ajeno a esto, buscando siempre estar a la vanguardia del consumo actual, las compañías priorizan que sus películas vayan acorde a los gustos actuales de su público.

Dicha tendencia empezó a principios de este siglo con las primeras películas de los X-Men, las cuales presentaban trajes muy alejados de sus contrapartes de los comics, sin olvidar por supuesto con la trilogía de Spiderman de Sam Raimi, donde si bien el traje era bastante fiel al de las viñetas, el entorno y los villanos tenían un origen más cercano al mundo real.

Otra saga que implementó este enfoque fue la trilogía de Batman de Christopher Nolan, donde el vigilante de ciudad gótica usaba una armadura tipo militar, además de tocar temas como la moralidad y la dualidad del bien y mal. Estos elementos tenían como propósito demostrar que un millonario podría adoptar el manto de un justiciero que sale por las noches a combatir criminales, pero que hacían difícil de creer que pudiera luchar contra entidades cósmicas o monstruos creados en un laboratorio.

La apuesta más reciente por esta visión realista, tuvo su lugar con la trilogía de Zack Snyder en DC cuando el cineasta presentó una versión de Superman bastante diferente a la creada por Jerry Siegel y Joe Shsuter, donde ahora el héroe era visto como una figura divina en un mundo donde constantemente cuestionaba si se podía confiar en el.

No obstante, todas estas películas fueron éxitos rotundos y guardan un lugar especial en el corazón de miles de aficionados que crecieron con ellas, así como los directores que implementaron su sello y fueron avalados por reinventar personajes como no se había visto antes.

Esta época supuso un éxito abrumador y la fórmula parecía inagotable, pero todo tiene su límite y siendo leales al cambio de paradigma establecido, el público va cambiando sus gustos y tanto directores como estudios tomaron nota de ello y en tiempos recientes han decidido apostar por un cambio radical en la forma de contar historias de este género.

El ejemplo de este cambio se dio este año con el estreno de “Superman” y “Fantastic Four”, las nuevas apuestas de DC y Marvel que buscaban reconquistar a sus audiencias venían de realidades diametralmente opuesta, mientras que para DC Studios la cinta del Hombre de Acero significaba el primer paso para un nuevo universo cinematográfico, la familia fantástica debía convencer a la audiencia luego de que las últimas películas de Marvel no habían cumplido con las expectativas de los ejecutivos.

A pesar de sus diferencias, cuentan con un elemento en común, el regreso a sus orígenes. Desde el aspecto visual ambas filmes se alejan bastante de lo visto en la última década con colores más brillantes, una apuesta total a abrazar la estética vista en los comics y teniendo como temas centrales valores como la esperanza, la familia y lo que significa ser humano.

Con Superman el objetivo era claro devolverle el carisma y sentido de la justicia que lo convirtió en uno de los íconos de la cultura popular, peor al mismo tiempo presentarlo desde un lado más vulnerable donde debía ganarse su lugar en un mundo donde como conceptos como la bondad quedaron relegados.

De lados de los 4 Fantásticos el núcleo sobre el que se basa su película gira en torno a la familia, porque antes que gente con superpoderes capaces de desafiar a amenazas de otro mundo, son una familia que se apoya y cuida mutuamente y esa es su mayor fortaleza.

El cambio rindió frutos y ambas fueron elogiadas tanto por su público objetivo como el general que buscaban volver a emocionarse con los personajes que crecieron y pudieron reconocer nuevamente en la gran pantalla.

DC parece que por fin podrá consolidar su universo cinematográfico de la mano de James Gunn, Marvel por su parte necesitará un poco de tiempo tras tiempo convulsos, pero el éxito de 4F debe marcar la pauta para las futuras sagas que se vendrán, como pasó en los comics cuando una etapa concluía una nueva etapa comienza ¿será acaso una Edad de Plata como en antaño?, solo el tiempo lo dirá pero el futuro así como el sol que ilumina a este mundo no podría ser más brillante. 

 

 

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